miércoles, 12 de febrero de 2014

El Último.

El pasado Viernes 17 de Enero, murió en Tokio el teniente Hiroo Onoda, a la edad de 91 años. Lo especial de este oficial, y es por ello por lo que se merece este artículo, es que fue el último soldado de la II Guerra Mundial en rendirse.
Hiroo Onoda
Hiroo Onoda nace en la prefectura de Wakayama en Japón, el 19 de marzo de 1922. Fue entrenado como oficial de inteligencia en la escuela militar de Nagano, y posteriormente enviado a la isla de Lubang en Las Filipinas el 26 de Diciembre de 1944.

Las órdenes de Onoda eran preparar las unidades allí establecidas para establecer una guerra de guerrillas, para atacar los puertos y las pistas de aterrizaje para evitar que fueran usados por los americanos. Sus órdenes, también incluían ni cometer sepuku ni rendirse.

El 28 de febrero de 1945 los americanos consiguieron desembarcar en la isla, los soldados japoneses estaban muertos o se rindieron, Onoda y 4 hombres tomaron las colinas decididos a continuar su misión.
La guerra termina el 15 de agosto de 1945 y se lanzan panfletos por toda Filipinas pregonandolo. Onoda y sus 4 compañeros (el soldado Yuichi Akatsu, el cabo Shuishi Shimada y el soldado de primera clase Kinshichi Kozuka) no se lo creyeron, para Onoda era una estratagema americana para poder capturarlos, asi que continuaron escondidos y realizando sus operaciones guerrilleras.

A finales de 1949, Yuichi Akatsu decide dejar el grupo y en 1950 despues de estar vagando sin rumbo se rinde a las fuerzas filipinas.
Los soldados restantes continúan resistiendo, en 1953 se lanzan más panfletos instandoles a rendirse ya no hay guerra por la que luchar, Onoda y los suyos creen que es mentira y no les hacen caso. En 1954 el cabo Shimada muere de un disparo en una reyerta con unos pescadores.
Onoda es declarado oficialmente muerto en 1959, pero no, sigue vivito. Sobreviven comiendo plátanos y cocos, arroz que cogen en las escaramuzas con los agricultores locales. En 1974, en una de estas escaramuzas, el soldado Kozuka recibe dos disparos de la policia local, que acudía en ayuda de los agricultores.

Nuestro héroe se queda solo, sigue escondido en la selva, sobrevive, remienda su uniforme, sigue fiel a sus órdenes, aguanta.
La reyerta de 1974 sugiere que Onoda sigue vivo y comienza su búsqueda, se mandan varios grupos pero sin suerte. El 20 de febrero de 1974, estudiante japonés Norio Suzuki abandona sus estudios en la universidad para unirse a la búsqueda, en su diario se propone buscar y encontrar a un oso panda, al yeti y al Teniente Onoda.
Una mañana, Onoda divisó una tienda de campaña y un hombre en frente de ella, sentado leyendo unos apuntes. Decidió esconderse y vigilarle, tras unos días decidiendo si lo tomaba prisionero o no, se acercó y tras pasar cierta tensión, empezaron a comunicarse. Con el tiempo se hicieron amigos, Suzuki intentó convencerle de que la guerra ya había terminado, Onoda contestó que solo depondría las armas si así se lo ordenaba su ofocial superior. Suzuki, tomó unas cuantas fotos y marchó a Japón, no sin antes prometerle que volvería con su superior. Y así lo hizo, dos años despues regresó con el Mayor Yoshima Tanigushi, oficial superior de Onoda, ahora civil. El encuentro fue solemne, se saludaron y el mayor ordenó al teniente que depusiera sus armas, tras un momento de indecisión, Onoda entregó su sable y su fusil de reglamento, el Arisaka 99, varias granadas de mano y se comenzó a llorar. El presidente Marcos acepto su rendición, le devolvió su sable en señal de respeto y le perdonó todos sus actos de guerra realizados.
http://i0.wp.com/www.sopitas.com/site/wp-content/uploads/2014/01/hiroo-onoda2.jpg
Regresó a Japón, ya moderna y reconstruida, Onoda no aguantó emigró a Brasil dedicandose a la cria de ganado, hizo dinero. Al cabo de los años volvió a su casa y escribió sus memorias:"No surrender: My Thirty-year war".

Realmente el último no fue el teniente Onoda sino Teruo Nakamura, un soldado de origen taiwanés que fue obligado a servir en la 4ª Unidad Voluntaria Tagasako del ejercito japonés (notese la ironía japonesa de aquella época), y enviado a la isla de Morotai, antes de la invasión de la misma por las tropas americanas.
La cabaña de Nakamura fue descubierta accidentamente por un piloto a mediados de 1974. En noviembre de 1974, la Embajada Japonesa en Indonesia situada en Jakarta pidió la asistencia del gobierno de indonés en una misión de búsqueda, que fue llevada a cabo por las fuerzas aéreas de Indonesia en Morotai que llevaron a su arresto el 18 de diciembre de 1974 por las fuerzas indonesias. Fue llevado a Jakarta y hospitalizado. Las noticias de su descubrimiento llegaron a Japón el 27 de diciembre de 1974. Nakamura decidió ser repatriado a Taiwán, pasando por Japón y murió de cáncer de pulmón cinco años después en 1979.

Como voluntario, Nakamura no tuvo derecho a pensión hasta después de 1953 cuando se cambiaron las leyes de pensión y por tanto recibió una suma de ¥68,000 (US $227.59 y ahora US $1000 2014).
Bueno, como dije antes, notese la ironía japonesa de aquel entonces.

lunes, 20 de enero de 2014

El Hombre que nunca existió.

En el cementerio de la ciudad de Huelva, está enterrado un oficial inglés cuya labor en la II Guerra Mundial fue crucial. Nos referimos al Mayor William Martin de la marina real.

La historia comienza en Otoño de 1942, la invasión del norte de África iban bien, el mariscal Rommel se batía en retirada y el mando británico del meditarraneo tenía los ojos puestos en las playas sicilianas. Los alemanes lo esperaban así que reforzaron la costa siciliana para cerrar esa puerta al continente.

Los ingleses tenían que hacer creer a los alemanes que no había ningun desembarco en Sicilia. Entonces la idea llegó.... Un oficial propuso la siguiente estratagema: Los alemanes sabían que los oficiales llegaban a África sobrevolando las costas españolas, por que no lanzar un cadaver de uno de esos oficiales, con documentación falsa para hacer creer que el desembarco se iba a producir en otro sitio?.
Por aquel entonces, España era una nación neutral y, por lo tanto, un gran hervidero de espías. Tanto el M.I 5 como la Abwehr tenían una oficina permanente en Madrid, y la política española era germanófila. Así que la idea podría tener éxito.
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/4/4e/William_Martin_Lapida-2011-08-12.jpg
En Londres, se dio luz verde a dicha proposición y en los ficheros se le dio el nombre de Operación Mincemeat (Carne Picada).

El equipo de Ewen Montagu, director del Servicio de Seguridad (MI5), se puso manos a la obra, e iniciaron la creación de la identidad del Mayor Martin.

Lo primero fue encontrar el cadaver apropiado, pues no servía cualquiera ya que, supuestamente, el avión del mayor se habría estrellado en el mar, entonces el cadaver tenía que tener los síntomas de muerte por inmersión. Bueno, pues les sonó la flauta, puesto que a los pocos días murió un hombre de mediana edad, de pulmonía. Uno de los síntomas de esta enfermedad es el encharcamiento de los pulmones. Ya tenían el cuerpo.

El segundo reto fue crear la identificación con fotografía del Mayor Martin. Todas las fotos realizadas se notaba que el muerto estaba bien muerto, asi que tenían que encontrar a alguien que se pareciese, y en una reunión de jefes, apareció el doble cuasiperfecto del mayor.


http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/86/Major_Martin.jpg

El tercer reto, fue dotarle de personalidad. Se creo a un William Martin, como un oficial ingenioso y experto en desembarcos, causa de su traslado al Norte de África. Y como, casi todos los jóvenes de la época, manirroto y con ciertos problemas bancarios, entre los documentos que debía  portar, se incluyó una carta del Lloyd´s Bank instándole que pagara un descubierto de 80 libras esterlinas.
http://blogs.elpais.com/.a/6a00d8341bfb1653ef017c317f97a6970b-piTambién se le buscó novia, una chica llamada Pamela (en realidad, se llamaba Jean Leslie y era una secretaria de los servicios secretos); en su cartera tenía una foto y dos cartas de amor dobladas en muchos pliegues, para dar la impresión de haber sido releidas varias veces.









El mayor Martin, llevaría una cartera con todos esos papeles, enseres personales: cepillo, tabaco, reloj de pulsera, dos entradas de teatro usadas de la noche anterior a su movilización y una factura de 50 libras de un anillo de compromiso (probablemente el causante del descubierto).
Además, llevaría la información importante objeto de su misión: dos cartas, una de Sir Archibald Nye, General Segundo jefe del Estado Mayor Imperial (bfff esa creencia británica de que son un imperio......), al General Alexander, comandante del teatro de operaciones en África. Dicha carta, se dejaba entrever que los objetivos posibles para el desembarco serían Grecia o Cerdeña. Para reforzar la treta pusieron otra carta de Lord Louis Mountbatten, jefe de las Operaciones Combinadas (comandos), al Almirante Sir Andrew Cunningan, comandante en jefe del Mediterraneo. La carta tenía que hacer creer a los alemanes que, el desembarco sería en Sicilia. Además, la carta concluía comentando:" Creo que encontrará en Martin al hombre adecuado, pero os ruego volvermelo a mandar una vez terminado el ataque. Podría, de paso, traernos unas sardinas... aqui están racionadas!!!!". Una broma un poco forzada, referida al nombre local de Cerdeña (Sardinia o Sardegna).
Está todo preparado, el mayor William Martin embarcó en el submarino "Seraph" a las seis de la tarde del 19 de abril de 1943, eso sí, durmiendo en una caja metálica llena de hielo artificial.


Navegaron 10 días y a las 4 de la mañana llegaron a la zona indicada (1500 m de la costa), emergieron y soltaron a nuestro héroe rumbo a la guerra.

Esa misma mañana un pescador español encontró el cadaver en la playa y avisó a las autoridades, y estás a las autoridades británicas, se ofició un misa y se enterró al oficial. La embajada inglesa en Madrid, recibió notificación de Londres que el mayor portaba unos documentos importantísimos que no les habían sido devueltos, la embajada transmitió la queja a las autoridades españolas y estas a su vez a.....Tachannnnnn!!!! a Adolf Clauss, el jefe de la Abwehr en Andalucía, un espía muy eficaz, que había participado en la Guerra Civil como miembro de la Legión Cóndor. Simpatizante de Falange y con contactos a todos los niveles entre las autoridades españolas, desde su finca de La Rábida (Huelva), organizaba labores de sabotaje y vigilancia de los barcos británicos en el Estrecho.
Los papeles fueron devueltos, tras unos análisis los ingleses se dieron cuenta que las cartas habían sido abiertas y cerradas de nuevo cuidadosamente. Habrían mordido el cebo?.
 Al mes siguiente, se llevó a cabo la Operación Husky desembarcando con éxito las tropas aliadas en Sicilia, abriendo la puerta al posterior desembarco en Italia y la caida de Mussolini. El Mayor Martin había completado con éxito su primero y única misión.
Acabada la guerra, se encontraron correspondencia entre el almirante Dönitz y Hitler, decidiendo reforzar Cerdeña y el Peloponeso.

Esta acción supuso un cambio radical en la manera de hacer la guerra. Durante la I Guerra Mundial ganaba la nación que podía mandar más hombres a las trincheras, era una guerra de desgaste, la II supuso la entrada de un elemento nuevo, la inteligencia militar, los espías. El soldado principal sería la información. En la II Guerra Mundial, ganaría la nación que más información tuviera sobre el enemigo.

Tras algunas investigaciones se descubrió que nuestro heroe, en realidad se llamaba Glyndwr Michael un vagabundo originario de Cardiff, Gales que falleció de pulmonía en las frías noches londinenses. 
Sobre este hecho, teneis  un libro y una película del 53 con el mismo nombre.




Titulo del libro: El hombre que nunca existióhttp://39escalones.files.wordpress.com/2012/01/hombrenuncaexistic3b3_39.jpg

miércoles, 1 de enero de 2014

Tregua de Navidad.

Hace poco vi una película en la televisión, que me llamó mucho la atención, pues el hecho en que se basa es real.

La historia en cuestión, narra los acontecimientos acaecidos en el día de Nochebuena y Navidad de 1914. Estos acontecimientos tuvieron lugar en el frente occidental, cerca de la ciudad belga de Ypres. Los frentes estaban copados, no había avances de ningún tipo y de ninguno de los bandos. Ambos estaban condenados a una guerra de desgaste, hambre, frío y penurias. El suelo duro por el hielo, nieve por todas partes, los soldados muertos de miedo vigilando las sombras.
Estaba oscureciendo y los centinelas ingleses notaron movimiento en tierra de nadie (es la franja de tierra que separa las trincheras de los contendientes). Sin salir de la trinchera, no sea que se lleven un tiro, se centraron en ese movimiento y lo que vieron les sorprendió. Los alemanes estaban poniendo lucecillas a los pocos arboles que quedaban y se pusieron a cantar villancicos y canciones navideñas, cuando terminaron los ingleses les aplaudieron, reunieron su coro y cantaron unos cuantos villancicos, y, no solo eso, si no que salieron de sus trincheras, confraternizaron con los alemanes, intercambiaron chocolate, alcohol y celebraron la Nochebuena como si de una panda de amigos se tratara.

A la mañana siguiente, continuó esta "tregua de navidad" y se vivió lo más sorprendente. Los oficiales pactaron una cooperación para apartar a sus camaradas muertos y se les dio sepultura. Según una carta de un oficial alemán, el teniente Johaness Niemann, "De repente apareció un escocés con un balón de futbol, y en unos pocos minutos ya teníamos juego". Sí, en efecto, se hicieron dos equipos y jugaron su partido de futbol. Las porterías las hicieron con sus cascos y jugaron sin arbitro, según Niemann se jugó con la máxima educación y respeto al contrario. Cuando los oficiales en jefe de los dos bandos se enteraron de lo que estaba sucediendo, mandaron finalizar el partido. Los soldados fueron regresando poco a poco a las trincheras, no sin antes hacerse fotos juntos, intercambiarse souvenirs y algunas otras cosas más.

http://www.zoomnews.es/sites/default/files/images/201312/soldados_i_guerra_mundial.jpg
A pesar de que los oficiales al mando y burócratas intentaron esconder el suceso la noticia consiguió salir del frente, aunque tuvo poca difusión. También fueron censuradas algunas fotos y cartas, pero por suerte, algunas como la del teniente Niemann consiguió eludir la "censura" y dio a conocer el hecho.

Por cierto, el resultado del partido fue de 3-2 a favor de los alemanes. La película se llama Feliz Navidad.

http://pics.filmaffinity.com/Feliz_Navidad_Joyeux_Noel-203662579-large.jpg

Como no iba a ser menos, busqué una historia similar que hubiese ocurrido en la II Guerra Mundial y he aquí el resultado:

Era el 24 de diciembre de 1944, los alemanes acaban de la lanzar la ofensiva de las Árdenas y sus Panzers están causando estragos.
Tres soldados americanos están perdidos  y muertos de frío, en medio del bosque y hasta arriba de nieve. Vagando se encuentran una cabaña, en ella viven Elisabeth Vincken y su hijo de 12 años, llamado Fritz. Los americanos llamaron y pidieron "asilo", la mujer se lo concedió y se dispuso a preparar algo para cenar. Al rato llegaron cuatro soldados alemanes y la situación se puso algo tensa, armas apuntando, gritos, órdenes en diferentes lenguas y a punto de empezar la cena sangrienta, pero..... aqui viene lo milagroso del cuento, la madre de Fritz con decisión se puso en medio de los soldados, ordenandoles que bajaran sus armas, que es Nochebuena y que podían tener una cena tranquila. Los sodados se sintieron confusos pero obedecieron, bajaron sus armas y cenaron, charlaron, durmieron tranquilamente, como si fueran niños pequeños en la seguridad de su hogar. A la mañana siguiente se despidieron de Fritz y su madre, los alemanes llevaron a los americanos a sus lineas, y se despidieron deseandose suerte para el resto de la guerra.

Pasaron los años, Fritz creció, se propuso encontrarse de nuevo con alguno de aquellos soldados, contó su historia en la televisión, la historia llegó a Estados Unidos y una familia llamó al programa diciendo que su abuelo contaba la misma historia desde hace tiempo. Así fue como Fritz encontró a Ralph Blank, cumpliendo así su propósito.

Esta historia fue llevada al cine, filmandose la película "Silent Night", protagonizada por Linda Hamilton.

File:Silent Night VideoCover.jpeg


Conclusión: Estas dos treguas "no oficiales", nos demuestran la capacidad que tienen los políticos y algunos líderes de manipular, adoctrinar y educar a las masas que dirigen, haciendoles creer cosas que no son: "El eje del Mal", "el Diablo", y cosas parecidas, y cuando se encuentran en pleno combate, se dan cuenta que no se enfrentan a seres mitológicos si no a hombres que, como ellos, están muertos de miedo.
Feliz Año Nuevo a todos.